Demonios
Y asi, cada quien tomó su camino, vi cómo ibas alejándote y la silueta de tu cuerpo se desvanecia en aquella avenida gris; no bajé la mirada y contuve las lágrimas, no debía mostrarme débil ante mis demonios...
Y asi, cada quien tomó su camino, vi cómo ibas alejándote y la silueta de tu cuerpo se desvanecia en aquella avenida gris; no bajé la mirada y contuve las lágrimas, no debía mostrarme débil ante mis demonios...
Comentarios
Publicar un comentario